El modelo venture builder es una estrategia de innovación que permite a las empresas apostar por la creación de startups con proyectos disruptivos desde la matriz o en alianza con socios especializados.
A diferencia de las incubadoras o aceleradoras, el venture builder participa en la creación, validación y escalada de negocios mediante una metodología que reduce los riesgos, algo especialmente necesario en startups tecnológicas.
La clave del éxito de esta estrategia es la combinación de talento, financiación y agilidad para transformar la innovación en resultados tangibles.
Con este artículo, te invitamos a seguir profundizando en el corporate venture building y en cómo este modelo contribuye a reducir el riesgo y potenciar la innovación.

¿Qué es el corporate venture building (CVB) y cuál es su función?
El corporate venture building (CVB) es un modelo por el cual una empresa crea una startup desde cero dentro de su estructura en lugar de invertir en proyectos externos (como sería el caso de la innovación abierta). El proyecto debe presentar productos y modelos disruptivos.
El CVB participa en todas las fases de creación: desde la ideación, al desarrollo, validación, lanzamiento y escalado del proyecto aportando gestión operativa, capital, tecnología y equipo.
Gracias a ello la startup se encuentra alineada desde el principio a la cultura, valores y misión de las organizaciones, además de rentabilizar mejor los recursos existentes y maximizar el control en las inversiones en innovación.
No se trata de impulsar mejoras en productos existentes, como lo hacen los laboratorios de I+D, sino de crear nuevas soluciones transformadoras.
¿En qué se diferencian los venture builders de incubadoras y aceleradoras?
Los venture builders (también conocidos como venture studio) se basan en la cocreación, es decir, participan en todas las fases de un proyecto y no solo asesoran o financian, sino que crean startups desde cero.
Las incubadoras participan en la etapa embrionaria, facilitando que una idea se transforme en una empresa lista para operar o recibir inversión. Así pues, ofrece, según las necesidades de cada proyecto, mentoría, validación del modelo de negocio, espacio físico, formación y contactos.
Por su parte, las aceleradoras intervienen en las etapas iniciales para potenciar su crecimiento. Son procesos más intensivos, típicamente con una duración de 3 a 6 meses, y su enfoque es el de lograr que la empresa escale rápidamente y se prepare para rondas de inversión.
En resumen, la incubadora ayuda a pasar de la idea a la empresa, la aceleradora a crecer rápido, y el venture builder crea y desarrolla empresas desde dentro, participando en todas las fases.
¿Cómo el modelo venture builder reduce el riesgo en startups tecnológicas?
La innovación tecnológica debe ir asociada a agilidad y a la sostenibilidad. Gracias al modelo venture builder se combina la agilidad de las startups con los recursos y experiencia de una empresa existente, ayudando a reducir el riesgo de las startups tecnológicas.
Esto lo consigue diversificando el riesgo, reduciendo los desafíos de ejecución y financieros, y consolidando una ventaja competitiva sostenible aportando:
- Recursos operativos compartidos.
- Clientes y canales.
- Metodología sistemática.
- Diversificación del riesgo.
- Gobernanza profesional.
- Financiación escalonada.
- Sinergias tecnológicas.
- Visibilidad para construir relevancia.
Profundizamos en estos elementos a continuación.
Bancos digitales y neobanks 2.0
Los bancos digitales han ido evolucionando el los últimos años hasta desembocar en los que se conoce como neobanks 2.0, que encuentran un equilibrio entre regulación y sostenibilidad.
También coexisten modelos híbridos que no renuncian al contacto humano, a pesar de apostar por la innovación. Es el caso, en España, de Openbank o Imagin.
Eso sí, todos se ponen de acuerdo en que la personalización y la escalabilidad son cuestiones centrales.
Recursos operativos compartidos
Los venture builders proporcionan equipos y recursos, ayudando a las startups a centrarse en su idea. Esto ayuda a reducir los costes y el riesgo operativo.
Clientes y canales
El corporate venture building colabora con organizaciones y socios estratégicos y proporciona un acceso a clientes, canales y distribución prácticamente inmediato.
Es una manera de minimizar la incertidumbre y acelerar la validación comercial mediante resultados reales.
Metodología sistemática
Normalmente, la metodología busca acelerar la construcción de un producto mínimo viable (PMV), probarlo y realizar los ajustes pertinentes.
En esta experimentación rápida, los fallos no tienen repercusiones económicas que puedan hacer peligrar la continuidad del proyecto, y permite ajustar el producto antes de ampliar la inversión.
Así se reducen los riesgos técnicos y de producto, optimizando el camino hacia el product market fit (PMF).
Diversificación del riesgo
El efecto cartera de los venture builders diversifica el riesgo. Mientras que los emprendedores tradicionales apuestan por una única idea, los venture builders distribuyen el riesgo en diferentes apuestas.
Gobernanza profesional
Estos actores de la innovación cuentan con equipos con experiencia en negocio, tecnología y finanzas lo que permite ser proactivos, mejorar la ejecución del proyecto y reducir los errores comunes.
El resultado esperado son proyectos sólidos y escalables.
Financiación escalonada
El modelo de corporate venture building garantiza la liquidez en etapas críticas, aportando un capital inicial y un respaldo en las rondas de financiación posteriores.
Esta manera de financiar de manera progresiva reduce la presión económica y permite alcanzar hitos cruciales para la continuidad del proyecto.
Sinergias tecnológicas
Una de las grandes aportaciones para reducir riesgos competitivos en una startup tecnológica, es que los venture builders fortalecen la propuesta de valor con tecnología, infraestructuras y/o patentes ya probadas.
Visibilidad
Un aspecto relevante para tu producto o servicio es construir una presencia sólida que atraiga a inversores y colaboradores estratégicos, algo a lo que los VB prestan especial atención.
Metodología detrás del modelo venture building: del MVP al escalado
La metodología venture building proporciona una hoja de ruta clara. Partiendo del análisis de los recursos con los que cuenta una empresa, evalúa si dispone de la capacidad interna (tecnología, talento, capital y procesos ágiles) para desarrollar una startup.
Si cuenta con esos medios internamente, la organización puede avanzar con autonomía, si no es el caso, los venture builders van a convertirse en socios estratégicos aportando estructura, acompañamiento y recursos.
Así pues, los pasos básicos del CVB son:
- Realizar un análisis inicial de recursos para evaluar las capacidades tecnológicas, financieras y el talento. Este paso es determinante para detectar si se necesita ayuda externa o no.
- Identificar las oportunidades de innovación con potencial real de mercado y que se encuentren alineados con la estrategia corporativa.
- Formar equipos multidisciplinares de alto valor en función de los objetivos.
- Definir la estructura legal y operativa, procurando prever su escalabilidad y adaptabilidad.
- Desarrollar el producto mínimo viable (PMV) para validar la propuesta con usuarios reales e incorporar los ajustes en la estrategia pertinentes.
- Crear métricas de seguimiento y escalado. Ayuda a las empresas a reducir el riesgo al fracaso y a potenciar la transparencia frente a inversores y corporaciones.
El corporate venture building no busca crear startups sin más, sino apostar por aquellas que realmente tienen el foco para poder despegar en un mercado tan rápido y competitivo como el tecnológico.
Ventajas competitivas del modelo venture building
El impacto del corporate venture building en la innovación tecnológica se fundamenta en las ventajas que proporciona a las empresas en las que interviene:
- Mantiene la competitividad de las empresas tecnológicas en entornos cambiantes.
- Diversifica el portafolio de los proyectos.
- Potencia la entrada en mercados emergentes.
- Favorece una cultura interna de innovación y dinamismo.
El corporate venture building, como hemos ido descubriendo en estas líneas, representa una nueva era en la creación de startups tecnológicas proporcionando menos riesgo, más aprendizaje y un crecimiento sostenible clave para generar impacto a largo plazo.
El modelo ofrece agilidad emprendedora, ayuda a reducir la tasa de fracaso, acelera la validación de la tecnología y maximiza el impacto. En un entorno donde la disrupción es constante innovar con método marca la diferencia.
En Bolboreta Innova Group apostamos por transformar ideas en negocios reales acompañando a empresas en todo el proceso de venture building. Aportamos talento, know-how, y soporte de gestión y tecnológico, además de conectar a emprendedores con fondos de inversión, y otros actores del venture capital.
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