El ecosistema español en deep science: motor de innovación industrial

España ha dejado de ser un espectador para convertirse en una oportunidad de arbitraje estructural en deep science. 

La combinación es sólida: infraestructura científica de vanguardia y valoraciones pre-money (valor de una empresa antes de recibir una inyección de capital de inversores) y costes operativos entre un 30 % y un 40 % inferiores a hubs saturados como Cambridge y Múnich. 

Esta ineficiencia de mercado, donde la calidad del activo científico supera con creces su valoración actual, es una tesis clara de que el capital internacional aún no ha terminado de descontar

El contexto es favorable dentro de un mercado europeo de deep tech que ya genera cientos de miles de millones en valor agregado y capta una parte cada vez mayor del venture capital continental. 

Siendo realistas y evitando el triunfalismo, el éxito reside en la excelencia del laboratorio, pero también en saber convertir el conocimiento bruto en activos invertibles y escalables con la ejecución estratégica de fondos especializados

¿Por qué España es el próximo hub para startups deep tech?
Imagen de Itzal Arbide
CEO de Bolboreta Innova Group con más de 20 años de experiencia escalando modelos disruptivos a nivel nacional e internacional.
CEO de Bolboreta Innova Group
CORPORATIVO

La oportunidad que el mercado aún no ha descontado

La desconexión, que acabamos de señalar en la introducción, entre capacidad técnica instalada y precio del mercado, constituye el arbitraje fundamental. 

Barcelona lidera la financiación europea en deep tech, incluyendo deep science, entre 2019 y 2024 con 544 millones de euros captados. Estos datos demuestran una ventana de oportunidad para quienes actúen en los próximos años.

Spin-offs universitarias 2023-2025: el dato que cambia la conversación

La evolución cuantitativa del ecosistema español de spin-offs deep tech muestra un crecimiento sostenido, aunque modesto. 

Según datos del informe “El ecosistema de spin-offs deep tech en España 2025”, de Mobile World Capital Barcelona, España registra 1 007 spin-offs activas en 2025, lo que refleja un crecimiento del 3,6 % interanual. 

Las instituciones líderes en creación incluyen la Universidad Politécnica de Madrid (8,7 %), el CSIC (8,5 %), la Universitat Politècnica de Catalunya (5,3 %), la Universidad de Alicante (4,8 %) y Santiago de Compostela (3,2 %). 

En la última década, el ecosistema europeo de deep tech ha crecido un 504 %, pasando de una inversión de 2 500 millones en 2015 a 15 100 millones en 2024. 

En cuanto a la distribución sectorial, se concentra en: 

  • Biotecnología (19,8 %). 
  • Tecnologías de la Información y la Comunicación (17,4 %). 
  • Salud (16,7 %). 
  • Energía e industria 4.0. 

Estas empresas han transitado del output académico a asset class invertible, con una facturación media en 2024 de 1,67 millones y empleo promedio de 10 profesionales altamente cualificados, por encima de la media europea de pymes. 

Esto significa que estas empresas ya tienen una estructura que un fondo de inversión puede entender y comprar. 

El arbitraje que fondos internacionales empiezan a ejecutar

El arbitraje estructural más relevante reside en el diferencial de valoración pre-money entre spin-offs científicas españolas y europeas. 

Las empresas españolas de deep science capturaron inversiones menores en volumen absoluto que las de países como Reino Unido (4 200 millones), Francia (3 000 millones de euros) o Alemania (2 700 millones de euros). 

Y, sin embargo, cuentan con capacidades técnicas comparables en biotecnología, materiales avanzados o computación cuántica. 

Una de las ventajas competitivas de España es el coste del talento: los salarios PhD/PostDoc rondan los 30 000 € y los 45 000 € anuales, frente a los 50 000 € o 70 000 € en Múnich, Cambridge o París-Saclay. 

Este diferencial de hasta el 40 % se da, igualmente, en los costes operativos totales, pudiendo generar márgenes superiores en fases de desarrollo tecnológico intensivas en investigación.

Los múltiplos de entrada actuales presentan una proyección favorable y las primeras señales de capital internacional se han materializado. Un ejemplo de ello son fondos growth-stage europeos que incrementan deal flow (flujo de oportunidades) en spin-offs científicas españolas.

Lugar de España en el mapa europeo de deep tech

El European Deep Tech Report 2025 sitúa a España en posición emergente dentro del ranking continental. 

Si bien es cierto que Londres, París, Múnich, Cambridge o Estocolmo dominan por volumen total de inversión y número de unicornios, el ecosistema español, como estamos viendo, presenta un momentum específico: Barcelona se posiciona como primer hub europeo en funding captado entre 2019 y 2024. 

Las métricas revelan gaps identificativos

  • Número limitado de unicornios deep tech. 
  • Funding total distante de los líderes europeos. 
  • Exits significativos aún en fase temprana de maduración. 

Sin embargo, el ecosistema español de spin-offs científicas ha generado 1 400 millones de euros en facturación y más de 10 000 empleos cualificados. Con estos datos demuestra tracción comercial real.

El capital científico que impulsa la industria deep tech

La unión de la base científica instalada y su densidad investigadora es otra de las ventajas competitivas del ecosistema español en deep science. 

CSIC, UAM y UPM: la ciencia que alimenta la industria

No se trata de producir más ciencia desde cero; la oportunidad radica en monetizar mejor la excelencia investigadora ya existente. 

España cuenta con una infraestructura científica de primer nivel y masa crítica de investigación semejante a la de hubs consolidados, pero opera en un valle de transferencia documentado por el Real Instituto Elcano. 

El estudio señala que el output científico (papers, publicaciones Q1, investigación fundamental) es elevado y aún no se convierte en empresas, productos o patentes al mismo ritmo que otros países.  

Concretamente, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se posiciona como la séptima institución pública con 15 000 publicaciones anuales. Lidera en materiales avanzados, fotónica, biotecnología y computación cuántica. 

Por su parte, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) aportan una masa crítica en ciencias de la vida, física e ingeniería con una capacidad alta de generación tecnológica. 

Por este motivo, los analistas señalan que no se trata de producir más ciencia, sino de convertir la existente en propiedad intelectual que pueda industrializarse con modelos de transferencia emergentes. 

Infraestructuras singulares: ALBA, BSC-CNS y Quantum Spain como ventaja estratégica

El liderazgo tecnológico español se apoya en activos tangibles vanguardistas que ofrecen capacidad de ejecución superior a costes radicalmente más competitivos. 

A continuación se listan algunos de los ejemplos más relevantes: 

    • Sincrotrón ALBA: infraestructura científica para la caracterización avanzada de materiales, con acceso competitivo y menor saturación que hubs europeos. 
    • Barcelona Supercomputing Center (BCN-CNS): centro de supercomputación de alta capacidad de cálculo para simulación, IA y proyectos deep tech industriales. 
  • Quantum Spain: iniciativa nacional de coordinación de infraestructuras y capacidades en computación cuántica dentro de un ecosistema integrado. 

Estas son algunas de las iniciativas que evidencian que España genera conocimiento científico de frontera y dispone de infraestructuras y casos reales que permiten convertir ese conocimiento en una ventaja competitiva industrial. 

Multiverse Computing y otros casos: cuando la transferencia funciona

En relación con el apartado anterior, y como ya hemos avanzado, una de las claves para que la ciencia se convierta en un activo industrial escalable reside en que los mecanismos de transferencia estén correctamente diseñados. 

Estos son algunos casos de éxito para ilustrarlo: 

    • Multiverse Computing: caso de éxito español en computación cuántica, desde investigación académica hasta financiación Serie A y aplicación industrial. Valida el recorrido deep tech completo.
    • Modelo Science for Industry (S4I): enfoque estructurado de creación de spin-offs que profesionaliza la conexión ciencia-empresa, con métricas de conversión, tiempos de constitución más eficientes que los modelos de oficinas de transferencia tecnológica (TTO, del inglés technology transfer office) tradicionales.
  • Ecosistema de eventos especializados: plataformas como Transfiere, LifeTech Summit, Barcelona Deep Tech Summit, Horizon Deep Tech o MeetECHSpain son algunos ejemplos de catalizadores de colaboración que propician sinergias entre investigadores, inversores y corporaciones. 

En cuanto al tiempo medio de creación de spin-offs, España muestra plazos competitivos frente a países como Alemania o Países Bajos, reflejando una progresiva maduración del pipeline científico-emprendedor.

Financiación inteligente y programas híbridos: capital y acompañamiento estratégico

España ha diseñado un ecosistema de financiación híbrida que combina instrumentos públicos con capital privado especializado. 

Si bien es cierto que este modelo funciona en fases tempranas, también enfrenta desafíos en cuanto al escalado.

Programas públicos: NEOTEC, CDTI e INNVIERTE

Los instrumentos españoles de financiación combinan grants equity (concesión de capital) de forma progresiva. 

Por ejemplo, NEOTEC aparta hasta 250 000 € en fases seed, el CDTI ofrece líneas específicas para deep science, e INNVIERTE facilita la coinversión público-privada.

A nivel europeo existen otras formas de lograr financiación como EIC Accelerator, Horizonte Europa, EIT, InvestEU y el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Estas soluciones complementan el stack de financiación disponible para spin-offs científicas. 

Apoyo privado estratégico

El capital semilla especializado ayuda a validar tecnología, ganar tracción comercial temprana y acceder a infraestructuras como ALBA o BSC que hemos abordado antes. 

Además, una de sus grandes aportaciones es el mentoring, el apoyo en la transferencia tecnológica y la gestión de la IP, complementando al capital público y aprovechando los costes operativos del mercado español.

Limitaciones del ecosistema: concentración geográfica y gap Serie B+

El capital se concentra principalmente en Madrid, Barcelona y País Vasco, lo que, sumado a la falta de fondos Serie B+ especializados, obliga a muchas startups a buscar inversión internacional para poder crecer. 

Como solución, se recurre a la sindicación temprana (participación de varios inversores en una ronda inicial de financiación), al corporate venture y al apoyo de actores como Bolboreta Innova Group, que combinan capital semilla, mentoring y acceso a infraestructuras científicas. 

Estos agentes transformadores facilitan el scale-up sin que los proyectos tengan que depender exclusivamente de fondos extranjeros.

Geografía del talento: tres motores regionales con especialización real

España despliega un mapa de talento regional complementario, aunque concentrado principalmente en 4 regiones. 

Madrid: donde la biomedicina tiene infraestructura clínica integrada

Madrid concentra biomedicina y health tech (tecnología de la salud), apoyada en infraestructura hospitalaria y centros como el CINIO que facilitan la integración clínica y la validación temprana.

Cataluña: materiales avanzados, fotónica y el efecto Mobile World Capital

Cataluña lidera los materiales avanzados, la fotónica y el ICT, con el efecto tractor del Mobile World Capital y activos como el ALBA, BSC y Barcelona Tech City que favorecen la aceleración y conexión corporativa.

País Vasco y Comunidad Valenciana: energía, manufactura avanzada e IoT

El País Vasco destaca en energía limpia, manufactura avanzada de IoT, con un fuerte vínculo industrial y orientación a aplicación productiva. 

La Comunidad Valenciana combina fotónica, energía y agroindustria tecnificada. Su campo de desarrollo la posiciona como un nodo emergente en tecnologías aplicadas al sector primario e industrial. 

La ventana de oportunidad: el timing, principal activo del ecosistema español

El ecosistema español de deep science enfrenta una ventana de oportunidad única durante 2025-2027. 

Diversos factores convergen simultáneamente: 

  1. Fondos europeos buscan alternativas a hubs saturados. En ese sentido, la European Deep Tech Initiative posiciona a España como receptor neto de H2020/Horizon Europe. 
  2. Reshoring industrial post-2022 busca soluciones locales, cercanas y confiables.
  3. Madurez tecnológica y regulatoria en áreas como la computación cuántica, materiales avanzados o biología sintética, alcanzan un nivel en el que es viable su aplicación industrial. 
  4. Soberanía tecnológica europea. Según el Draghi Report 2024, Europa necesita ganar autonomía en semiconductores, baterías, biotecnologías e IA. 

España combina capital, talento, infraestructura y contexto regulatorio favorable en un momento crucial donde Europa busca alternativas a nodos competitivos con exceso de demanda

Es ahí donde se crea la ventana crítica de inversión y la transferencia tecnológica. 

Asimetrías que España puede explotar hoy

España combina talento PhD más económico que Suiza, Reino Unido o Alemania, acceso a infraestructura científica sin saturación y marcos regulatorios favorables en biotecnología y energía. 

Además, cada vez más corporaciones internacionales invierten en startups españolas, y los primeros fundadores que venden sus compañías reinvierten el capital en nuevas empresas, creando un ciclo que refuerza la experiencia y el ecosistema emprendedor.

¿Cómo convertir esta ventaja en decisión estratégica?

Para aprovechar el ecosistema deep science español, conviene evaluar las oportunidades utilizando 3 filtros operativos que hemos convertido en 3 preguntas: 

  • Matching de tesis: ¿el foco del proyecto se alinea con la capacidad científica instalada en España?
  • Acceso a infraestructura: ¿se requiere supercomputación, laboratorios especializados o infraestructuras como ALBA, BSC o clínicas asociadas?

Sincronía financiera: ¿coincide el ciclo de inversión con los instrumentos híbridos disponibles, públicos y privados?

Perspectiva 24-36 meses: ¿consolidación o erosión?

Siguiendo con las preguntas, la cuestión que se plantea es si la perspectiva del horizonte inmediato va a consolidar el ecosistema español en deep science o a erosionarlo. 

La ventana de oportunidad de la que hablamos se enfrenta a dos fuerzas: 

  1. Consolidación mediante nuevos fondos especializados y exits que reciclan capital.
  2. Erosión por saturación de talento senior y convergencia en valoraciones europeas. 

El éxito va a depender de la capacidad del ecosistema para evolucionar de proveedor de talento científico a hub global de propiedad intelectual, tal y como venimos señalando a lo largo del artículo. 

La oportunidad apunta a entrar antes de que el mercado descuente plenamente el valor de la ciencia española. 

Con el apoyo adecuado, con programas de transferencia tecnológica, capital semilla y acompañamiento estratégico como el de Bolboreta Innova Group, inversores y emprendedores pueden aprovechar el timing ideal.

De este modo, van a poder posicionarse como líderes europeos en deep science y acelerar la transformación del conocimiento científico en impacto industrial real. 

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