El emprendimiento científico resulta clave para resolver retos globales relacionados con la salud, el clima, la energía, los materiales avanzados o la IA.
Sin embargo, transformar una investigación científica en una startup es un proceso que se debe hacer frente a barreras como la falta de formación en gestión empresarial, la limitación de presupuesto y la complejidad administrativa.
En este artículo, vamos a abordar el camino paso a paso para crear un modelo de negocio y poder acceder a la financiación necesaria para transmitir el conocimiento del laboratorio a la sociedad.

¿Qué es el emprendimiento científico?
El emprendimiento científico es el proceso que permite crear empresas basadas en resultados de investigación avanzada para responder a una demanda real del mercado, mediante soluciones innovadoras y tecnológicamente complejas.
A diferencia del emprendimiento tradicional, el científico suele implicar largos ciclos de desarrollo, una validación que debe responder a la escala de madurez tecnológica (TRL, del inglés Technology Readiness Level) y la necesidad de protección de la propiedad intelectual.
Entre las características del emprendimiento científico encontramos las siguientes:
- Surge de la investigación y del conocimiento profundo. No se basa únicamente en una idea de negocio, se trata de descubrimientos científicos sometidos a protocolos de validación muy exigentes. Por ejemplo, es el caso de transferir al mercado un nuevo tratamiento médico o un material innovador.
- Cuenta con una alta innovación que va acompañada de complejidad tecnológica. Utilizan tecnologías avanzadas que son difícil de copiar. Esto plantea ciertos riesgos como que no funcionen en contextos reales o tarden mucho en llegar al mercado.
- Requiere validar el impacto y el mercado. Resulta indispensable que la innovación científica solucione un problema real para que los posibles usuarios quieran usarla o adquirirla.
- Son modelos de empresa de base científica y tecnológica. Son empresas basadas en el conocimiento (EBC), muchas de ellas spin-offs universitarias.
Si bien es cierto que en los últimos años España ha incrementado el número de empresas de base científico-tecnológica, nos encontramos por debajo del impulso en Europa de una economía basada en la ciencia, a pesar del gran potencial de los profesionales del país.
¿Por qué es importante el emprendimiento científico?
La respuesta es sencilla: porque sin la generación de impacto en la sociedad, sin aplicación, el conocimiento y la tecnología no se transfieren, no se transforman en soluciones.
Según un artículo publicado por Europa Press que recoge el análisis anual de U-Multirank, solo el 14 % de las universidades españolas superó en 2022 la media mundial de creación de spin-offs. Este dato es relevante, puesto que estas empresas surgen muchas veces del medio universitario.
Sin embargo, en 2025 las spin-offs españolas han crecido un 3,6 %, tal y como apunta la segunda edición del informe sobre las spin-offs deep tech en España, elaborado por Mobile World Capital Barcelona.
Del laboratorio al mercado: pasos clave para crear una startup científica
Crear una startup científica es un proceso exigente que implica rigor, considerar el mercado y definir una estrategia clara. Te lo explicamos abordando seguidamente 4 pasos clave.
Confirma el problema real
Una de las claves para pasar del laboratorio al mercado es aplicar el método científico en tu proyecto. ¿Por qué? Porque genera valor real, reduce el riesgo y ayuda a tomar decisiones basadas en datos.
Así las cosas, los pasos recomendados son los siguientes:
- Observación: identifica la existencia de un problema real no solucionado. Pregúntate: ¿tu proyecto o hallazgo puede mejorar una realidad?
- Hipótesis: propón una solución.
- Experimentación: realiza pruebas piloto, estudios de mercado, entrevistas, etc.
- Análisis: mide el impacto y evalúa si existe interés real.
- Conclusión: escala tu startup o pivota el proyecto.
Este procedimiento va a permitir que tu empresa nazca con una validación temprana del mercado, lo que aumenta su probabilidad de éxito y supervivencia.
Proteger el conocimiento
La propiedad intelectual de una startup científica es su activo más valioso. Proteger la tecnología, antes de divulgarla resulta necesario para no perder los derechos y poder atraer a futuros inversores.
Puedes proteger tu know-how con ayuda de las Oficinas de Transferencia de Conocimiento (OTCs).
Para que compruebes su gran relevancia, en España la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y la Escuela de Organización Industrial (EOI) han impulsado la Cátedra de innovación y propiedad industrial Carlos Fernández-Nóvoa que promueve la gestión profesional de la propiedad intelectual.
Definir el modelo de negocio
Una idea científica requiere, igualmente, de un modelo de negocio que la haga rentable.
En este sentido, puedes evaluar si es preciso licenciar la tecnología. Este proceso consiste en ceder el uso o explotación de tu patente a una empresa existente a cambio de regalías o de un pago inicial.
Sobre este particular es preciso destacar que vas a reducir el riesgo financiero y operativo, pero vas a perder parte del control sobre tu descubrimiento, y no vas a poder marcar el ritmo de desarrollo o detalles de comercialización.
Ahora bien, si prefieres crear tu propia startup es importante que construyas un Producto Mínimo Viable (PMV), un producto piloto que puedas probar con usuarios o empresas, y que va a ayudarte a definir las mejores estrategias para generar ingresos.
Así pues:
- Identifica el segmento del cliente: si va a ser la industria farmacéutica, los hospitales, los laboratorios, etc.
- Diseña un modelo escalable desde el origen. Esto implica que pueda ser reproducible, automatizable y con potencial de desarrollo internacional.
Para definir tu negocio puedes ayudarte de herramientas tecnológicas aplicadas al ámbito científico, sin perder de vista que tu objetivo esencial es el de ofrecer propuestas con valor para el mercado.
Buscar financiación adecuada
El acceso al capital suele ser una de las mayores barreras en todo emprendimiento, pero más aún en el científico. No obstante, poco a poco el ecosistema está madurando a través de la combinación de:
- Programas públicos a través del Centro para el Desarrollo tecnológico e Innovación (CDTI), y ayudas europeas y regionales.
- Incubadoras y parques científicos que ofrecen espacio de trabajo, asesoramiento y conexión con inversores y universidades.
- Capital privado a través de proyectos venture capital científico y fondos deep tech que aportan inversión, pero también mentoría y acompañamiento estratégico.
Sea como sea, es habitual que los inversores busquen proyectos basados en una tecnología avanzada, que cuenten con un plan de negocio claro y muestren una ambición de impacto global.
Estos factores suelen asegurar que la inversión y el acompañamiento puedan generar resultados sólidos.
Claves para el emprendimiento científico
A tenor de lo comentado, queremos compartir contigo algunas claves que van a ayudarte a desarrollar un proyecto rentable:
- Conforma un equipo mixto y solvente de investigadores, perfiles de gestión y expertos técnicos.
- Oriéntate al mercado desde el primer momento. Valida el problema con tu público objetivo. Sin clientes y atracción, la innovación no se convierte en éxito.
- Protege tu ventaja competitiva para atraer inversión de calidad.
- Reduce el riesgo, acelera el desarrollo y asegura los recursos en cada fase con una buena estrategia de financiación.
- Construye una red de cooperación con mentores, asesores e inversores para ganar credibilidad, acceder a oportunidades comerciales y tomar decisiones estratégicas sólidas.
Trabaja en un modelo de negocio que te permita pasar del laboratorio al mercado global, y atraer capital de crecimiento.
Del laboratorio al mercado con impacto
Las empresas de base tecnológica son uno de los recursos más potentes para transformar el conocimiento profundo en bienestar social y competitividad económica.
Por esta razón, desde el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, reconocen la necesidad de incentivarlo, tal y como ha manifestado la ministra Diana Morant en la clausura del encuentro en 2025 Emprendimiento científico: Catálogo e impacto de las spin-offs del CSIC.
Como has podido comprobar a lo largo de este artículo, convertir una investigación avanzada en una startup rentable requiere rigor, equipo, protección intelectual, financiación y acompañamiento experto.
En resumen: valida tu investigación, después prototipa, protege tu conocimiento y busca aliados.
En todo ese proceso, los agentes privados como BIG Investiga de Bolboreta Innova Group te proporcionan un acompañamiento integral.
Entre otras cosas, facilitamos la gestión, registro y defensa de patentes y otros derechos de propiedad intelectual, te acompañamos durante todo el proceso de desarrollo de negocio mediante la mentorización con expertos, invertimos y te damos acceso a una red de inversores privados. Asimismo, facilitamos la internacionalización y escalado de tu proyecto.
¿Quieres descubrir cómo puedes impulsar tu startup? Te invitamos a ponerte en contacto con nosotros.
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