El Doctor Tomás Ortiz, director de proyectos de investigación, no deja lugar a dudas: su motivación va más allá del desafía técnico.
“Mi motor es mejorar la calidad de vida de las personas, por encima del reto tecnológico”, asegura, y guiado por esta promesa ha dirigido una investigación pionera para que niños ciegos logren percibir el mundo a través de su piel, ganando autonomía en sus movimientos y, quién sabe, cambiando su destino en el proceso.
En esta entrevista, revela cómo ha sido el camino de validación de su hipótesis. Descubre los detalles de esta alianza en la que convergen neurociencia, cooperación internacional y la visión de un venture builder.

Por Redacción Bolboreta Innova Group
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