Las políticas ESG (ASG en español) evalúan el desempeño e impacto en las empresas sobre el medioambiente, la sociedad y la gobernanza, y son valoradas por inversores y organismos reguladores.
¿Qué es ESG?
ESG es un término que responde a las siglas en inglés Environmental, Social and Governance, que en español se traducen por Ambiental, Social y Gobernanza (ASG).
Las políticas ESG definen factores no financieros que analizan cómo una empresa gestiona su impacto en el entorno, las personas y su propio sistema de gestión.
Resultan claves para analistas e instituciones financieras que buscan inversiones responsables, puesto que permiten evaluar el desempeño real de una compañía en cuanto a sostenibilidad, y capacidad de generar valor a largo plazo.
Entrando en algo más de detalle:
- Ambiental (environmental). Analiza el uso de los recursos naturales, la gestión del clima y la huella ambiental de la empresa.
- Social (social). Se centra en las condiciones laborales, derechos humanos, diversidad, igualdad e impacto en las comunidades.
- Gobernanza (Governance). Se refiere a la ética corporativa, el control interno, prevención de la corrupción y transparencia.
Los ESG se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 y con los Diez Principios del Pacto Mundial de la ONU.
Ambos marcos han sido adoptados por miles de empresas que apuestan por operar con responsabilidad y generar oportunidades competitivas y de valor añadido en mercados cada vez más exigentes.
¿Qué son los criterios ESG y cómo influyen en la sostenibilidad empresarial?
Los criterios ESG son el estándar global que permite evaluar a una empresa más allá de los resultados financieros, midiendo riesgos y oportunidades vinculados a la sostenibilidad, la transparencia y la responsabilidad corporativa.
Criterio ambiental (E)
Se centra en el análisis del impacto de la empresa en el medioambiente y su gestión de los recursos, incluyendo aspectos como:
- Emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero.
- Plan de descarbonización.
- Gestión de residuos y economía circular.
- Uso eficiente de la energía y del agua.
- Prevención de la contaminación y protección de la biodiversidad.
Si te das cuenta, este criterio se encuentra relacionado con el ODS 6 (agua limpia), ODS 7 (energía sostenible) y ODS 13 (acción climática).
Criterio social (S)
Este criterio se centra en la relación de las organizaciones con las personas y comunidades donde operan, prestando atención a aspectos como:
- Asegurar unas condiciones laborales dignas.
- Atender a la diversidad, igualdad e inclusión.
- Velar por la salud en el trabajo (física y emocional), la seguridad y la conciliación familiar.
- Impulsar proyectos sociales beneficiosos para la comunidad.
En este caso, los ODS vinculados con estos criterios son el 1 (fin de la pobreza), 3 (salud y bienestar), 5 (igualdad de género), 8 (trabajo decente y crecimiento económico) y 10 (reducción de las desigualdades).
Criterio de gobernanza (G)
El tercer criterio se centra en la ética en la gestión corporativa midiendo:
- Políticas anticorrupción y códigos de conducta.
- Transparencia financiera y no financiera.
- Protección de los derechos de los accionistas y grupos de interés.
- Independencia y diversidad en el consejo de administración.
Los objetivos de desarrollo sostenible que implica este criterio son los ODS 8 que hemos visto en el criterio anterior, 16 (paz, justicia e instituciones sólidas) y 17 (alianza para lograr los objetivos).
Las compañías que supeditan su actividad a estos criterios avanzan en competitividad, pero también reducen los riesgos regulatorios, fortaleciendo, a su vez, su reputación.
¿Por qué son importantes las políticas ESG? Ventajas y beneficios
La integración de las políticas ESG responde a una tendencia del mercado, los consumidores y los reguladores. Piensa que las empresas que gestionan su impacto ambiental, social y ético generan confianza y valor a largo plazo, y están mejor preparadas para los retos y desafíos del futuro.
Traducido a la práctica, las empresas que aplican estos criterios obtienen:
- Optimización de la gestión de riesgos que protege la continuidad y escalabilidad de los proyectos.
- Acceso preferente a financiación sostenible y capital responsable.
- Incremento de la eficiencia corporativa que implica una reducción de costes a largo plazo mediante el ahorro energético, la maximización de los recursos y procesos más sostenibles propios del lean management.
- Favorece la captación y retención de talento altamente cualificado que buscan entornos laborales más éticos, inclusivos y comprometidos.
- Mejora el branding del proyecto, incrementando la fidelización de los clientes, proveedores y colaboradores.
- Potencia la innovación enfocada a modelos de negocio sostenibles, energías renovables y soluciones circulares.
- Consolida la credibilidad frente a inversores y reguladores, al transmitir un gobierno corporativo sólido y comprometido.
- Incrementa las posibilidades de acceso a nuevos mercados y alianzas con actores que priorizan las empresas que se rigen por criterios ESG.
- Apuesta por la resiliencia empresarial frente a cambios regulatorios, climáticos, sociales y tecnológicos.
En virtud de la consulta realizada por el Pacto Mundial Red España, el 79 % de las empresas consideran una ventaja competitiva la implementación de los criterios ASG en la estrategia empresarial.
¿Se pueden certificar las políticas ESG en España?
Sí, a través de entidades como la Oficina Española del Cambio Climático y la Asociación Española de Normalización y Certificación AENOR.
La certificación es recomendable para incrementar el valor de la empresa ante inversores estratégicos.
